Yolanda López Bermejo, valverdeña en Chile

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    JESÚS COPEIRO

    Nació en Barcelona el 20 de septiembre de 1970, donde su padres Juan López y Josefa Bermejo “la Fina” residían, pero con dos años ya estaba en Valverde. Aquí se crió y estudió, primero en el colegio de las Hermanas de la Cruz y luego hizo Formación Profesional en el Instituto Don Bosco, en la rama de mecánica. En Valverde conocí a Jim Royall, geólogo inglés, nacido en Londres, que realizaba trabajos de investigación en la provincia de Huelva para la empresa Riomín -afirma Yolanda López- y nos casamos en el pueblo, el 14 de junio de 1997. Después de la boda Jim estuvo destinado en diversos países del África negra y desde el año 2003 al 2006 de forma estable en Valverde del Camino. Tienen dos hijas preciosas, Catherine y Nicole. Por motivos de trabajo el matrimonio estuvo residiendo cinco años en Salamanca, un sitio precioso, donde tengo muy buenos recuerdos de la ciudad y de su entorno, y donde he dejado buenas amigas.

     

    En Chile

    En octubre de 2011 Jim fue destinado a Santiago de Chile para trabajos de exploración minera con una empresa australiana. Viajó él primero y preparó la llegada de la familia. Buscó colegio y casa para las niñas, y volvió para recogernos a nosotras en Navidades. Salimos de Madrid en avión el 22 de diciembre, así que llevamos aquí un año. Residimos en el valle de La Dehesa, en la misma zona residencial que mi amiga valverdeña Rocío Castilla Macías y su esposo Andy; nos vemos a menudo y he de decir que nos han ayudado en todo lo que hemos necesitado y les damos las gracias.

    Mis hijas van a un colegio internacional en la urbanización, donde hay niños de distintos países. Se han adaptado al cambio, aunque tienen que hacer todo en inglés. Ya han hecho dos semestres y estamos orgullosos de las notas que han sacado. Nosotros también nos hemos adaptado, hacemos nuevos amigos y aunque conocemos chilenos, voy a recordar mi estancia en Chile por conocer gente de diversas partes del mundo. Por un lado debido al trabajo de Jim y también por el colegio donde estudian las niñas con alumnos australianos, americanos, británicos, españoles, mexicanos, coreanos, chinos, japoneses, peruanos, colombianos, una larga lista.

    Foto 2
    Yolanda y Jim en la Cordillera de los Andes. Paso de los Libertadores, entre Chile y Argentina,5 de agosto 2012

    El mismo idioma, pero…

    Es la primera vez que vivo en otro país y en otro continente, así que veo muchas diferencias. Me sorprende el que la gente, teniendo el mismo idioma que nosotros en España, sea tan diferente en la forma de hablar y de pensar. A menudo pregunto sobre el significado de las palabras chilenas que no entiendo, pero es divertido y estoy aprendiendo. Por ejemplo: si po, significa, si pues; vacán, divertido; fome, aburrido; al tiro, inmediatamente; la polla, la lotería; cacháis, entiendes; manejar, conducir; computadora, ordenador; celular, móvil; coger es una palabra muy fea, hay que decir agarrar. El acento es algo parecido al andaluz, supongo que por su historia. Los chilenos que conocemos son respetuosos y amables, y siempre interesados en saber de dónde venimos y qué hacemos.

    Yolanda con sus hijas, Caty y Nicole, en Cerro Farallones, al norte de Santiago, 27 de marzo de 2012
    Yolanda con sus hijas, Caty y Nicole, en Cerro Farallones, al norte de Santiago, 27 de marzo de 2012

    Santiago, la capital

    Santiago como ciudad es enorme, pero el casco histórico es muy pequeño y lo poco que queda está muy descuidado. Junto a la Catedral, Casa de la Moneda, Plaza de Armas y Estación Mapocho, hay muchos puestos de ropa y de comida. Debido a los terremotos no existen muchos edificios antiguos. La ciudad, como muchas otras partes de Chile, está creciendo muy rápido y los rascacielos con sus paredes de cristal de colores, llenan la vista. También es una ciudad de mucho contraste, aunque está muy lejos de ser tercermundista; se ve que los que tienen mucho, son pocos y los que tienen poco, son muchos. Chile no está sufriendo la crisis y eso se ve en la gente y en sus formas. Encuentro que los precios están más altos que en España y me sorprende mucho.

    El Mercado Central, en el centro histórico, es un edificio construido en 1872 a base de una estructura de hierro fundido y es un sitio famoso. Ese lugar me encanta pues además de ser el típico mercado chileno, donde se puede comprar fruta y verdura muy barata o comer muy buen pescado, es a la vez un paseo turístico. La ciudad está conectada con el metro y éste es bastante limpio, aunque me parece pequeño para toda la gente que vive aquí. Pero lo están ampliando y es relativamente seguro. La contaminación del aire es tremenda, hay días en que los coches tienen que circular según las matrículas. 

    Existe mucha actividad sísmica y no hay más remedio que acostumbrarse a los temblores, como les llaman aquí, cada semana sentimos la tierra moverse. Los temblores nos despiertan por la noche moviendo la cama y las ventanas. Sólo hemos sufrido uno grande en marzo: tembló la casa, se movieron los árboles y se derramó agua de la piscina. Da miedo, pero por otro lado es impresionante imaginar lo que está pasando debajo de nuestros pies.

    Foto 4
    La familia en Chicureo, cerca de Santiago, 18 de agosto de 2012

     

    Los fines de semana

    Aquí la vida es mucho más casera que en España, no existe la costumbre de salir a los bares. En verano la vida gira alrededor de la piscina y en invierno nos juntamos en las casas, pues hace mucho frío. Los fines de semana nos reunimos niños y mayores en casa de uno u otro para hacer los asados (barbacoas). La gastronomía española es más diversa, hecho de menos la cultura de la cerveza y de la tapa.

    Jim Royall jugando al cricket en Santiago
    Jim Royall jugando al cricket en Santiago

    Conocemos bien la ciudad, así que paseamos por Santiago, visitamos los mercados o vamos al cine. También nos gusta ir a las montañas de alrededor, son inmensas y preciosas. Las playas quedan a una hora de Santiago. Jim sale mucho a correr por el barrio y juega al cricket con un grupo de extranjeros, ¡como buen inglés que es! Yo salgo a pasear con amigas y estamos apuntados al gimnasio. Chile es un país precioso y por donde quiera que vayas siempre hay montañas a la vista. Los Andes son muy bonitos, en invierno están cubiertos de nieve y el paisaje parece sacado de una película. Ahora que termina el invierno queremos aprovechar y llevar a las niñas a montar caballo, y probar otras actividades como rafting y camping.

    Yolanda en el Mercado de los Dominicos
    Yolanda en el Mercado de los Dominicos

     

    Primavera y excursiones

    La primavera ya está aquí, todo en flor y estamos aprovechando para salir un poco más. Hemos visitado los volcanes de Temuco, a unas ocho horas de aquí, verdaderas maravillas, siempre con nieve; queda escalarlos para mirar dentro, pero la cosa poquito a poco. Fuimos también a la ciudad de Rancagua donde Nicole nos enseñó todo lo que había aprendido en el colegio sobre la Batalla de Rancagua, en 1814, donde se enfrentaron tropas chilenas y españolas en lucha por la independencia. Y a finales de octubre estuvimos en Valparaíso, una ciudad muy bonita, conocida anteriormente como la Joya del Pacífico y ahora declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad. Cuando se abrió el canal de Panamá el negocio que tenía la ciudad quedó paralizado y al ver hoy día los edificios grandes y elegantes, en decadencia, la mente se despierta imaginando tiempos pasados. Las niñas se bañaron en el Pacífico, un poco frío en esta época del año y estuvieron acompañadas por algunos lobos marinos y pelícanos.

    Jim Royal en la montaña
    Jim Royal en la montaña

    Despedida

    Jim está muy contento con su trabajo y es el jefe de exploración de su empresa en Chile. No sabemos cuanto tiempo estaremos aquí, pensamos que unos cuantos años y luego ya veremos. Ahora que estamos más tranquilos y nos sentimos  más instalados, tenemos ganas de viajar por todo Chile y otros países de Sudamérica, incluyendo Brasil donde mi padre tiene familia. España está muy lejos y echamos de menos a nuestras familias en Valverde y en Inglaterra, pero el skype, facebook e internet han revolucionado el mundo y podemos hablar con ellos todos los días.  

    Jim en el pozo de la mina San José, donde fueron rescatados los 33 mineros que permanecieron setenta días encerrados en su interior por el derrumbe de la mina
    Jim en el pozo de la mina San José, donde fueron rescatados los 33 mineros que permanecieron setenta días encerrados en su interior por el derrumbe de la mina

     

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