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Valverde del Camino fue durante 100 años el centro de operaciones de la línea del ferrocarril “Buitrón-San Juan del Puerto”, aquí se construyo una gran estación, un edificio de Oficinas, Talleres, cocheras, depósitos, muelles de carga, y toda la infraestructura necesaria para el mantenimiento y el buen funcionamiento del material móvil y de la línea. Se estableció un servicio médico-farmacéutico y se construyo una casa-hospital (donde hoy está el Bar Pasaje). La Compañía creó un gran número de puestos de trabajo a los que tuvieron acceso los  valverdeños. Muchos de los que “metieron el culo en la Estación” (como quería el célebre Pelachingo cuando le despidieron) tuvieron que aprender nuevos oficios (mecánicos, soldadores, caldereros, ajustadores, etc.) que años después contribuyeron a que Valverde pasase de ser un pueblo eminentemente agrícola y ganadero a una población con un buen nivel de desarrollo industrial. Además del transporte de minerales (objetivo básico de la línea), la Compañía creó un servicio para el transporte de viajeros, también se transportaban otras mercancías y se colaboraba con el servicio de Correos, lo que supuso abrir una nueva línea de comunicación con Huelva, la Campiña y la Sierra, esto facilitó la salida a los productos artesanos que se fabricaban en Valverde. El ferrocarril se convirtió en el motor del desarrollo industrial y económico de nuestro pueblo. En los Talleres se fabricaban piezas, se montaban y reparaban locomotoras y vagones. Para el mantenimiento de las vías existían cuadrillas de “vieros” encargados del buen estado de las mismas, cuestión esencial para evitar incidentes y posibles accidentes en la línea. Los vieros se desplazaban en uno de los vehículos más conocidos y populares del ferrocarril: La Zorrilla.

La Zorrilla - El ultimo viaje. Abril de 1969, en primer termino Angel Buenaventura Riquel ( El Comino).
La Zorrilla – El ultimo viaje. Abril de 1969, en primer termino Angel Buenaventura Riquel ( El Comino).

La Zorrilla, es un pequeño vehículo de tracción manual, empleado desde el inicio del ferrocarril para la reparación y mantenimiento de las vías. En ella se desplazaba la cuadrilla de operarios con las herramientas y los materiales necesarios para la renovación y conservación de las vías. La zorrilla funciona con un mecanismo de manivela de doble mando accionada de arriba abajo por los vieros. Al ser accionada de forma manual la velocidad de la misma es reducida (existe un dicho popular empleado cuando alguien llega tarde a una cita o reunión, se le pregunta: ¿has venido en la zorrilla?). Para frenar se empleaban unas palancas laterales con unas zapatas que aplicadas sobre las ruedas por rozamiento reducían la velocidad. Cada cuadrilla de vieros eran los encargados de revisar el tramo de vías que les asignaban.                                                                                                                                                                                                       A finales del siglo XIX, el ferrocarril era un medio de transporte nuevo, que atravesaba fincas, propiedades, caminos y carreteras de uso público y privado. Como todo lo novedoso y poco conocido, a pesar de las múltiples señalizaciones que la compañía tenía en los cruces y pazos a nivel, se produjeron numerosos incidentes y accidentes a lo largo del recorrido de la vía (incendios en fincas, atropellos de animales, accidentes con vehículos) que fueron causa de numerosos pleitos entre la Compañía y particulares.                                                                                                                                          La zorrilla como vehículo del ferrocarril, no se libro de estos incidentes, uno de ellos se produjo a finales de septiembre de 1933 y según un informe de la Compañía un camión se llevo por delante una zorrilla y sus ocupantes, con el triste balance de un muerto y tres heridos. El 29 de septiembre de 1933, sobre las 12 horas, los obreros vieros: Eulogio Domínguez Ramírez de 64 años, natural de Zalamea la Real y residente en El Pozuelo, Ildefonso Ramos Vizcaíno de 62 años, natural de Valverde del Camino, Vicente Gómez Rabadán de 59 años, natural de Zalamea y Miguel Herrera Castaño de 25 años y natural de Valverde del Camino, van montados en una zorrilla en faenas de trabajo por la vía que va desde el Empalme dirección al Pozuelo. Al atravesar el paso a nivel nº 23 existente en el Km 42 de la carretera San Juan del Puerto a Cáceres (al lado de “La Curva”), se les echó encima el camión matricula H-907 propiedad de la empresa “Huelva-Autobús” que cargado de dinamita y conducido por Francisco Maras Marañón, circulaba por la carretera en dirección a Riotinto. Tan fuerte fue el encontronazo con el lado derecho de la zorrilla que la descarrilo y la destrozo, causando la muerte del obrero Eulogio Domínguez Ramírez y lesiones de distinta gravedad a los otros obreros ocupantes de la misma. Los lesionados de menor consideración fueron el zalameño Vicente Gómez Rabadán y el joven valverdeño Miguel Herrera Castaño que solo tuvieron que estar de baja 12 y 15 días respectivamente. Mucha suerte tuvieron que no exploto la dinamita y no se produjo una autentica catástrofe.

La Zorrilla.Croquis del lugar del accidente de la Zorrilla. 29-09-1933.
La Zorrilla.Croquis del lugar del accidente de la Zorrilla. 29-09-1933.

La responsabilidad de este accidente recayó sobre el conductor del camión y sobre la empresa “Huelva-Autobús” pues la zorrilla tenia preferencia de paso sobre el camión al estar la vía construida y en servicio antes de la construcción de la carretera Huelva-Cáceres y estar la misma debidamente señalizada con sus avisos de paso a nivel sin barreras (a 179 mt por la zona sur y a 85 mt por la zona norte). Los gastos de reparación de la zorrilla ascendieron a 403,18 pts., los demás gastos e indemnizaciones por el accidente fueron 6.403,65 pts de la época que la Compañía reclamo al conductor del camión y subsidiariamente al gerente de la empresa “Huelva-Autobús”. Finalmente la Compañía llegó a un acuerdo con el gerente de la empresa del camión para la liquidación (en diferido) de la indemnización. Un año después del accidente (18-09-1934), el Consejo de Ministros aprobaría un nuevo decreto ley que ordenaba el restablecimiento de guarderías en los pasos a nivel de las vías férreas.

La Zorrilla. reseña sobre el accidente en el Diario de Huelva de fecha 03-10-1933.
La Zorrilla. reseña sobre el accidente en el Diario de Huelva de fecha 03-10-1933.

El joven valverdeño Miguel Herrera Castaño, que aquel 29 de septiembre de 1933 logro esquivar la guadaña de la muerte, no tuvo la misma suerte tres años después. El 18 de julio de 1936 se unió a la célebre “Columna Minera” que partió de Riotinto con dirección a Sevilla para defender a la Republica Española de las fuerzas sublevadas en el norte de África. Como todos sabemos, esta columna la mañana del 19 de julio fue víctima de una emboscada en el sitio de la Pañoleta a la entrada de Sevilla. Miguel Herrera Castaño cayó prisionero con otros compañeros. Días después fue sometido por los nacionales a un consejo de guerra sumarísimo y condenado a muerte. Miguel Herrera Castaño no consiguió librarse de las garras del fascismo, fue fusilado en la muralla de la Macarena, a las 12 horas del día 31 de Agosto de 1936, convirtiéndose en uno de los muchos mártires que en aquella maldita guerra dieron su vida en defensa de la Libertad y por la legalidad republicana.

 

Fuentes de consulta:

– Archivo municipal. Ferrocarril y minas. Legajos: 42 y 391.  

- Plano nº 66 del lugar del accidente.                                                                            - Zorrilla. (Foto Calero).                                                                                               – Hemeroteca Diario de Huelva.

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