VALVERDEÑOS POR EL MUNDO: LUIS MARÍN HINESTROSA, VALVERDEÑO EN LONDRES

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JESÚS COPEIRO

Nació el 4 de marzo de 1992 en Riotinto. Es hijo de Luis Marín Santos e Inmaculada Concepción Hinestrosa Batanero (Conchi, como la conoce todo el mundo). Estudié en el Menéndez y Pelayo,  Safa y Don Bosco -comenta Luis Marín- y saqué en la Universidad de Huelva el grado en Ingeniería Eléctrica. Tenía atravesado el idioma inglés y era muy importante saberlo para mi futuro profesional y personal. Así que decidí viajar a Inglaterra para trabajar como “au pair”.

En Worcester

Aterricé en Birmingham en julio de 2014 y tomé un tren hacia Pershore, una pequeña localidad a orillas del río Avon, a unos 15 km de Worcester, en el centro de Inglaterra. Mi trabajo consistía en hacer compañía a una señora de ochenta años y ayudarla en las tareas de la casa, el jardín, cocinar y conducir. La tarea más importante era la de conducir, así que a los tres días de llegar me encontraba conduciendo por la izquierda. En mi país había que tener cuidado con las glorietas, el embrague, los giros… Pero eso era aquí lo más fácil, lo difícil era no salirte de la carretera, porque todo el mundo tiende a pegarse a la parte de fuera del carril. Recién llegado me cargué un espejo retrovisor. Compaginé mi trabajo con el de friegaplatos en un bar (como casi todos los extranjeros que llegan con poca idea del idioma) y empecé a estudiar inglés en la Universidad de Worcester.

Foto 1
Luis Marín Hinestrosa, recién llegado a Inglaterra

Esa época fue muy buena para mí porque estaba siempre rodeado de ingleses y sólo podía hablar con ellos en su idioma. La comunicación era bastante difícil al principio, pero al final con ganas de aprender y ganas de entenderse, todo marcha sobre ruedas. La mujer era muy paciente y le gustaba enseñar. A menudo cogía su libreta y me daba alguna clase de inglés sobre la marcha. Algunas tardes la leía un libro y ella me corregía la pronunciación.

La verde Inglaterra

Lo primero que pensé de Inglaterra cuando aterricé era lo verde que era. Comparado con la provincia de Huelva, Inglaterra es muy verde. Las ciudades por lo general tienen grandes parques, muchas tienen ríos y en los campos, donde yo vivía, había enormes explanadas de pasto y de hierba. Inglaterra también esta llena de vida animal, las ardillas son muy comunes en los parques y en medio de las ciudades. Pude ver un par de zorros en el pueblo también. Y en los ríos, patos y cisnes, pero en cambio no he visto peces. He tenido suerte y en la zona donde estuve, el tiempo no fue especialmente malo. Yo lo describiría como inestable. En España miras la ventana por la mañana y sabes más o menos el tiempo que va a hacer durante el día. Aquí no, aquí está soleado y hace calor, al momento se vuelve gris, cae una lluvia fuerte y por la tarde luce un sol y un día perfecto. El tiempo está loco y te vuelve loco a ti. En cierta ocasión, con una mañana genial, salí con pantalones cortos a la calle; me estuve arrepintiendo el resto del día, creo que no llovió más porque no podía. Respecto a las horas de sol diré que en invierno a las cuatro de la tarde oscurece, lo que es muy triste y te deja casi sin poder hacer nada. Entras y sales de trabajar de noche. Sin embargo, en verano amanece a las cuatro de la mañana y anochece a las diez. Es increíble y a mi me encanta, aunque a veces sea imposible dormir con tanta luz, pues no utilizan persianas.

Cuidando de Marjery, de ochenta años.
Cuidando de Marjery, de ochenta años. Agosto 2014

Aunque una familia inglesa me ha ayudado y apoyado en todo, creo que ha sido la excepción. Aquí la gente va a lo suyo, no suele ayudar y son muy despegados. A los dieciocho años los jóvenes se independizan y se van a estudiar lejísimos de casa. Esto me chocaba mucho, porque nosotros volvíamos siempre de la universidad los fines de semana para estar con los amigos y la familia. Aquí no, cuando uno acaba la universidad, vida nueva y amigos nuevos. Las familias y matrimonios suelen estar rotos y poca gente mira antes por el otro que por sí mismo. Entre los inmigrantes es parecido, algunos lo han pasado mal y se vuelcan contigo. Por lo general conoces a personas con diferentes historias, pensamientos y visiones. Se forjan relaciones de amistad muy fuertes y siempre aprendes algo con cada nueva persona que conoces. Gracias a eso tengo buenos amigos repartidos por Inglaterra y Europa.

Londres intercultural.

A mediados de julio de 2015, me mudé a Londres para empezar a trabajar en una empresa de diseño eléctrico. No me gustaba al principio la ciudad: muchísima gente, todo quedaba lejos, todo carísimo y viniendo de un pueblo de Huelva, era demasiado grande para mí. Pero me ha ido gustando cada vez más y ahora estoy muy contento.

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Panorámica de Greenwich, por donde pasa el meridiano cero. Agosto de 2015

Lo que más destaco de Londres es la interculturalidad. La riqueza cultural es increíble. Sin embargo, el hecho de haber tanta gente, de que todo el mundo vaya corriendo, a lo suyo, te hace sentir solo y que sea muy difícil hacer amigos. No quería estar con españoles para mejorar el inglés pero finalmente, la necesidad de tener amigos y de no estar solo, se impone al idioma y acabas rodeado de españoles. Me han ayudado mucho las páginas de facebook donde españoles se ayudan y dan consejos gratuitamente.

Los fines de semana son geniales, hay mil opciones, pero no hay tiempo y está todo lejos. Además, como trabajo durante la semana, en el “finde” tengo que limpiar, cocinar e ir de tiendas. Y rápido, que si no sales prontito no entras en ninguna discoteca a bajo precio y a las tres están ya cerradas. Por lo general los fines de semana son muy buenos y casi no tengo tiempo ni para el skype semanal con la familia. 

Cuesta bastante hacer amistades y cuando las tienes hay que cuadrar horarios y coincidir. Amigos de Valverde viven en mi mismo bloque y casi no nos vemos. Esto es lo peor de Londres. Y la movilidad de la gente es tremenda. Continuamente llegan personas nuevas y se van otros, o mejoran en sus trabajos y cambian de horarios, o se mudan de casa y ahora están lejos. Hacer amigos aquí es muy difícil.

Laboralmente está bastante bien, hay trabajo en restaurantes, tiendas y múltiples oportunidades para desarrollar tu carrera o lo que hayas estudiado. En el campo de las ingenierías hay mucha demanda, pero hay que saber inglés.

En cuanto al idioma, no sé si en Londres se habla más inglés o español. Hay gran cantidad de hispano hablantes. Vas en el metro o en el autobús y oyes español, es increíble. No creo que sea este el mejor lugar para aprender inglés y empezar a vivir, es un poquito difícil (precios, la velocidad a la que se vive, el transporte), pero superadas estas barreras, Londres es increíble.

Junto a la casa donde murió William Shakespeare
Junto a la casa donde nació y murió William Shakespeare, en Statford-upon-Avon. Agosto 2014

Viajar y conocer gente

Después de un año se podrían contar muchísimas cosas, pero el que quiera saber como es esto, debería coger un billete de avión y venir. Hablando con un amigo madrileño, no entendíamos como nuestros amigos no están aquí, con nosotros. Salir de tu pueblo, conocer nueva gente, nuevos retos, otro idioma, vivir en otro país. Sigo intentando convencer a mis amigos de que vengan, de que el momento es ahora. Creo que fue una buena decisión venir aquí  y cuando tenga que salir, me gustaría viajar a otros sitios. Creo que es el momento de seguir dando vueltas, trabajar en diferentes ambientes, culturas y países, con personas de todo el mundo, y, por encima de todo, seguir aprendiendo de unos y otros. Creo que todavía me quedan muchos sitios por conocer y vivir, antes de volver a casa.

 

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