(OPINIÓN) Defiéndete corrupto, por Juanma Carrero

    13
    2771

    “No! Todavía no saques eso, quedan tres años para las elecciones y todavía es muy pronto” le dijo el compañero de partido “la gente tiene poca memoria y olvida fácilmente”…

    Hace ya casi 5 años, desde que la máquina de hacer dinero saltara por los aires estampándonos la cara contra una mezcla de hormigón, pintura y ladrillos, dejándonos tatuado como al ganado taurino la reseña del stock de viviendas que, tarde o temprano, tendremos que convertir en pan, o morirnos de pena.

    Los periódicos de toda índole encontraron, a diferencia de los arquitectos, un sector que cultivar para el afligido, el asustado, el hambriento… encontraron ese ser hecho de mierda, que,” ¿qué quieres hijo?” alimenta, al menos le gritamos a la tele y con eso duermes cuando te acuestas. Se encontraron cara a cara con el corrupto.

    De Isla Cristina a Girona, con chinchetas en el mapa, se ve todo plateado si lo completas, de casos de corrupción, malversación de fondos, corporativismo, asociación indebida… en fin ¿qué esperábamos? Son 5 años y ya nadie se acuerda, todos sabíamos lo que se cocía en los ayuntamientos, en las autonomías, en las diputaciones… todos sabíamos que cada carretera que se hacía tenía dos costes: el de la carretera y el del paso por todos los niveles de la administración donde cada cual, se llevaba un pedazo. Es más, conocíamos al milímetro el ciclo elecciones, construcciones públicas, aplausos del gentío, votos por doquier… alardeábamos de saberlo como si fuésemos sabios por ello, incluso nos reíamos de ello, ¿Cómo no? ¡Viva España coño!

    Yo he gritado contra el corrupto, contra el irresponsable, contra el corporativismo y el compadreo tapa-delitos que sufrimos en este país, y deben de pagarlo individualmente cada uno si queremos que este país funcione en el futuro, sin la justicia como base no hay sociedad que lo soporte, no hay sociedad que no se vuelva a tirar de los pelos pero a día de hoy, tras analizarlo todo, debo poner el dedo acusador en ese aplauso del gentío, en ese voto por doquier…

    Porque la reflexión nunca ha ido en el sentido: si la democracia es el gobierno del pueblo ¿quién es más responsable que el pueblo?… pero claro quién se atreve a criticar al cliente, quien se atreve a meterle el dedo en la nariz a quien te compra el periódico.

    Quien se para a pensar que ese pueblo nunca se paró a preguntar de donde carajo venía tanto dinero. Cada uno se dedicó a ver quien comía el langostino más gordo, cada uno se dedicaba a empujar al que más se llevaba del bote para poner la boca luego en el mismo sitio. Quizás después de tantos siglos comiendo mierda nos creímos que la democracia era un paraíso terrenal.

    Entonces en este país de purísima rebeldía, nadie salió a denunciarlo, nadie le dio todas esas clases de moral que ahora se imparten, a sus dirigentes. Nos dedicamos a comerle el culo si es que no podíamos quedarnos con lo suyo.

    Pero todo esto no es lo peor, lo peor es que a pesar de que nos revientan todos los días la cabeza con la corrupción, a pesar de que esta vez el plato está vacío y las monedas y billetes se esconden debajo de los colchones de los que supieron poner la mano en el final de la corriente del dinero, seguimos votando a esa nobleza, a ese grupo cerrado de familias que desde hace mucho controlan nuestro país, a esos PPs de valencia, a esos PSOEs de Andalucía, a esos PPs y PSOEs de todo el país cuyo modus operandi continua siendo el mismo o ha derivado en un castigo mayor hacia el pueblo.

    Yo nunca podría juzgarlos a ellos con la misma dureza que debo juzgar a sus votantes, legitimadores de esos “¡que se jodan!” de esos me voy a ver la Eurocopa y ya si eso el lunes me levanto antes y veo si pido el rescate.

    Mi preocupación en un principio era este amasijo de corrupción pero a día de hoy, mi preocupación es que este país no aprenda la lección.

    Es hora de dejar de regodearnos en ese teatro que nos tienen preparado para distraernos a base de nacionalismos independentistas, corrupción y el elefante moribundo que cazó el rey para centrarnos en los cambios de verdad. Es hora de aprender de los errores y no de regodearse en ellos. De tener la mente dura y la mano firme a la hora de votar. Porque la democracia es un bien que en este país y en todo el mundo ha costado mucha sangre conseguirla, no podemos ser tan necios de creer que funciona sola, hay que mimarla como a un niño chico en cada paso individual que demos para seguir, al igual que todos esos abuelos y bisabuelos que murieron y se dejaron las tripas, luchando por ella.

    Porque la clase dirigente de un país es solo el reflejo de su pueblo.

    Dejar respuesta

    Please enter your comment!
    Please enter your name here