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Situación geográfica Guinea española
Situación geográfica Guinea española

El próximo 15 de enero se cumplen 72 años de un suceso ocurrido en la bahía de Santa Isabel, isla de Fernando Poo, en la antigua Guinea española. En efecto, el 15 de enero de 1942, en plena guerra mundial, un comando británico secuestró tres buques mercantes del Eje, refugiados en el puerto de Santa Isabel (hoy Malabo). Se trataba del Duchessa d’Aosta italiano y de las lanchas Likomba y Bibundi, ambas de bandera alemana. La captura de estos barcos recibió el nombre clave de Operación Postmaster.

El comando, compuesto por cuarenta hombres, salió de Lagos (Nigeria) a bordo de dos remolcadores. Al mando iba el capitán Gus March-Phillipps -un especialista en operaciones especiales- y en el grupo iban tres exiliados españoles republicanos que habían pertenecido a la Legión Extranjera. Su presencia podía ser útil para contestar en castellano a los centinelas de los barcos. El comando voló las cadenas del ancla y los amarres de popa. La operación se realizó en quince minutos. La corbeta Violet de la Royal Navy, esperaba fuera de las aguas territoriales, para hacerse cargo de las presas y escoltarlas hasta Lagos. De esta forma se oficializaba la captura, figurando que los barcos del Eje se habían apresados en alta mar.

 

Bahia de Santa Isabel
Bahia de Santa Isabel

El éxito de la Operación Postmaster se debió sin duda a Agustín Zorrilla, un antifranquista que había llegado a la isla diez meses antes y trabajaba en una ferretería de Santa Isabel. Zorrilla ofreció sus servicios al viceconsulado británico. Su misión sería facilitar la labor del comando, procurando que el mayor número posible de oficiales y tripulantes de los buques del Eje, estuvieran en tierra la noche del asalto. Para ello Zorrilla organizó una cena en el Casino de la ciudad. En total asistieron veinticinco comensales: italianos, alemanes y varios matrimonios españoles. Al apagarse la luz de la ciudad a las once de la noche, como era habitual, Zorrilla se ausentó con el pretexto de ir a buscar una lámpara petromax para continuar la fiesta. Pero no volvió más. La fiesta siguió hasta que se escucharon los estampidos de las cargas que volaron las amarras.

Zorrilla salió esa misma noche en cayuco hacia Camerún y llegó a Lagos una semana después de haberlo hecho el comando pirata. Posteriormente se le mandó por barco a Nueva York y se le buscó un empleo en “algún lugar del continente americano”.

Como era de esperar, el ataque fue denunciado por el gobierno español como una clara “violación de la neutralidad” y exigía la restitución de los buques apresados. El gobierno británico respondía asegurando que los tres barcos habían sido capturados en alta mar y por tanto no se sentía obligado a devolverlos. A parte de la humillación y la burla británica, el gobierno español hubo de afrontar las reclamaciones y querellas de Alemania e Italia por no haber sabido defender el puerto africano y garantizar la seguridad de los barcos allí refugiados. De hecho, el incidente era tan espinoso que los detalles de la operación nunca llegaron a publicarse en Gran Bretaña. Sobre este asunto cayó un hermético silencio que ha durado prácticamente hasta nuestros días. Han tenido que pasar más de cincuenta años para que los documentos oficiales de esta operación, conservados en los archivos británicos del Public Record Office, en Londres, pudieran ser desclasificados y expuestos a la luz pública.

 

La Operación Postmaster fue uno de los primeros éxitos de los comandos británicos y sirvió de modelo para otras acciones similares. El buque italiano fue puesto bajo bandera británica, rebautizado y utilizado como transporte de tropas y material bélico. Posteriormente fue vendido a una sociedad italiana y desguazado en La Spezia en 1952. Paradojas del destino, el Duchessa d’Aosta volvería a ser italiano al final de sus días.

 

Este episodio lo publiqué en el libro Objetivo África. Crónica de la Guinea española en la II Guerra Mundial. En su momento el diario El País realizó una pequeña reseña, que acompaño.

 

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Reseña de “El País”

 

 

 

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sús Copeiro

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