Ignacio Caraballo, sobre José Cejudo.

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    Tuve la suerte de tratar y trabajar con Pepe Cejudo durante muchos años. La vida, que es la que decide nuestro destino, ha querido que un año después de su muerte, quien escribe este artículo sea presidente de la Diputación de Huelva. Una responsabilidad que él desempeñó durante dos mandatos de la única manera que él sabía hacer las cosas: trabajando de forma incansable, apasionada y perseverante.

    Su compromiso político y su entrega dejaron una profunda huella en la institución. La misma que en su pueblo, Valverde del Camino, donde gobernó durante 17 años y con el que siempre estuvo volcado. Senador por la provincia de Huelva y presidente de la Autoridad Portuaria hasta el último día, la trayectoria de Pepe Cejudo ha sido un ejemplo de dedicación y de servicio a los demás.

    Pepe ha sido una de las personas más luchadoras que he conocido. Su extraordinaria valentía a la hora de enfrentarse a todas las vicisitudes de la vida demuestran la fuerza y el coraje que siempre le acompañaron.

    El recuerdo de esa fortaleza, de su capacidad de trabajo y su generosidad nos acompañará siempre a quienes que le conocimos. Los que estuvimos cerca de él sabemos que fue una gran persona y un gran político. Nos enseñó que hay que luchar día a día, minuto a minuto; a encarar la política como un reto, un servicio a los demás. Y a conocer y a querer a esta provincia, en la que siempre creyó y de la que se le llenaba la boca hablando de sus virtudes.

    Con Pepe Cejudo, la provincia de Huelva vivió momentos importantes, gracias a que su empuje le llevó a iniciar y a desarrollar proyectos que han sido decisivos para el desarrollo económico y social de nuestra tierra, siempre desde la perspectiva de un político progresista. Todo le interesaba, y por todo trabajó, pero fundamentalmente su gran obsesión eran las personas y su bienestar.

    En Valverde, su personalidad ha marcado el devenir del pueblo. Numerosas son las huellas que ha dejado, pero quizás el máximo exponente sea el teatro. En la Diputación impulsó importantes proyectos de vertebración provincial, pero recuerdo con añoranza y cariño la ilusión con la que afrontó desde el primer momento la idea de que Huelva pudiera albergar los Juegos Iberoamericanos de Atletismo. Gracias a ello, hoy la provincia cuenta con un magnífico estadio. Y al frente de la Autoridad Portuaria puso todo su empeño para que fuera una realidad la línea regular de transporte de viajeros entre Huelva y Canarias que tan buenos resultados está dando.

    Hombre de izquierdas convencido, Pepe fue un gran socialista, honesto y leal con su gente y con sus ideas. Su fuerte carácter y sus sólidas creencias iban de la mano de su sonrisa afable, sus bromas y su campechanía. Sus valores forman parte de un legado que recibimos todos los que le quisimos: su familia, sus amigos, su partido.

    Julio Cortázar contaba que las emociones de los vivos llegan a los muertos como si fueran cartas. Hoy, un año después de que Pepe Cejudo nos dejara, su presencia sigue con nosotros, porque no lo olvidaremos.

    He sido una de las personas que conoció y trabajó con Pepe Cejudo, pero he tenido, sobre todo, la inmensa suerte de ser su compañero y amigo.

    Fuente: Huelva Información

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