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A comienzos de la década de los 80, cuando iba a “Las Damas” y “Las Cabezuelas” a cazar la paloma me llamaba la atención la característica montera de Gossan de la Mina Castillo-Buitrón, con su cabezo alto y “colorao” destacando en el paisaje, con la dehesa y el Buitrón al fondo. Este cerro estuvo coronado por un antiguo Castillejo del que aun son visibles restos de lo que un día fueron sus muros. Por los alrededores se encuentran esparcidos trozos de cerámica de objetos muy antiguos (quizás de la época árabe o romana). A esta primitiva construcción le debe el nombre la mina que se encuentra situada en el término municipal de Zalamea la Real a 7,5 kilómetros al norte de Valverde y a unos doce al suroeste de Zalamea, en un paraje salpicado de escóriales y registros mineros. A poco más de 1Km al oeste se encuentra la mina “La Gloria” descubierta y explotada a principios de la segunda mitad del siglo XIX por uno de los primeros ingleses llegado a esta tierra: Tomas Affenden.  A principios del siglo XX fue trabajada durante una década por la Compañía The Gloria Copper Mines Limited (capital: 120.000 libras). La producción media de la “Gloria” en el periodo 1904-1913 fue de unas 1.400 Tm/año con una plantilla que oscilaba entre 20 y 25 obreros. Otra mina muy cercana situada al sur de Castillo-Buitrón en la finca llamada “barranco de los bueyes” es la llamada “San Pedro” formada por dos concesiones: “San Pedro” y “Segunda de San Pedro”, el Sr. Anduze fue uno de los pioneros en la explotación de esta masa de mineral cobrizo.  A partir de 1884 la “Sociedad Minera del Barranco de los bueyes”  fue la que trabajo esta mina hasta finales del siglo XIX que la arrienda a la  Compañía minera “Societé Anonyme des mines de San Pedro”  filial de la “Societé Francaise des Pyrites de Huelva” que con un capital de 450.000 francos modernizo y electrifico las instalaciones, construyó un cable aéreo de 1,800 Km que unía la concesión “Segunda de San Pedro” con una estación de depósito y reenvío del mineral instalada en la mina Castillo-Buitrón.

El yacimiento del Castillo fue una mina muy relacionada con Valverde y en la que trabajaron muchos valverdeños. Para transportar sus minerales, el año 1867 la Compañía inglesa arrendataria de la mina construyo el primer ferrocarril de la provincia de Huelva y estableció su cuartel general en Valverde del Camino, donde edifico las instalaciones (estación, oficinas, talleres, cocheras, depósitos, muelles de carga) y toda la infraestructura necesaria para el mantenimiento del ferrocarril que fue el motor que impulso el desarrollo económico e industrial de Valverde desde el último tercio del siglo XIX hasta la 1ª mitad del siglo XX.

La mina Castillo-Buitrón ya fue registrada el año 1853 por Manuel Ardois del Castillo. Está comprendida por tres concesiones “Envidiada”  “Numancia” y “Restauración” con una superficie algo mayor de  33 Has. A partir de 1855 el ingeniero Manuel Ortigosa comienza trabajos de explotación en las antiguas labores, encontrándose pozos, bocaminas y restos antiguos de fundición de plata y cobre datados de la época romana. En esta mina siempre trabajaron valverdeños que hasta que llego el tren acudían al tajo por el camino de Carabales  a Citolero, el Barranco de los bueyes hasta El Castillo. Si hoy día queremos visitar esta mina lo tenemos bastante más difícil. No por lo largo, ni por lo duro del recorrido. Sino por las barreras que te encuentras en la travesía para llegar a las minas. Si coges por el antiguo camino “Carabales-Citolero”, al llegar a las “Cabezuelas” te encuentras con la alambrada de una finca privada que te corta el paso. Si coges por “El Empalme”, la carretera del Buitrón y tiras por la pista del coto de “Cortina” hacia el Castillo, al llegar a la parte norte (umbría) de “Las Cabezuelas” te encuentras con una primera cancela de la “Finca el Castillo” que habitualmente está abierta. Recorrido algo más de 1Km en dirección a la mina te encuentras dos puertas cerradas. La de la izquierda corta el paso hacia “El Barranco de los Bueyes” y la de la derecha corta el paso hacia la mina “Castillo-Buitrón”. Desde hace años parece que está de moda poner “puertas al campo”. Mi vecino alambra la finca, yo también la alambro, como dice un refrán muy nuestro “Culo veo, Culo quiero”. Las alambradas convierten las fincas en “campos de concentración” donde se pretende retener a los animales y que no entren las personas. Al convertir estos terrenos en fincas privadas, se convierte el antiguo patrimonio industrial y minero en “privativo” de unos pocos, desprotegiéndolo y dificultando la posibilidad de visitarlo al que esté interesado en su conocimiento y estudio.

A mediados del siglo XIX  la importancia de los yacimientos no solo radicaba en la riqueza de sus minerales, era de crucial importancia la situación de los mismos respecto a los puntos de carga y embarque. Los distantes más de 20 km de estos puntos solo eran rentables si sus minerales tenían una gran riqueza (alta ley en cobre), ya que el transporte en carros y animales de carga era uno de los grandes problemas de las explotaciones debido a su alto coste y a la falta de caminos, carreteras y vías de transporte.

En los primeros años de explotación el mineral extraído de la mina Castillo-Buitrón era cargado en caballerías camino de Valverde y de aquí al embarcadero de San Juan del Puerto. Durante el año 1865 se emplearon para carga, transporte y tiro en las diferentes minas de la provincia un total de 798 animales y 20 carros de los cuales 10 pertenecían a Minas de Riotinto. Otro problema añadido era el conseguir la guía de transporte (facilitada por los alcaldes de los pueblos a los que pertenecía el yacimiento), guias que tenían que llevar los arrieros para certificar la procedencia del mineral que transportaban, ya que en caso de no llevarla podían requisarle la carga. El buscar una solución al problema del transporte era de vital importancia para la buena marcha de las explotaciones.  La llegada del tren lo cambiaria todo. Ya en 1859 se inician las gestiones para la inclusión en el Plan Ferroviario Nacional de una línea para el ferrocarril minero en la mina Castillo-Buitrón. En Junio de este año se otorgan los derechos para la construcción del ferrocarril a Antonio Mariano Baileras y Agustín Martin Gómez, derechos que tiempo después serian cedidos a la compañía inglesa.

En la segunda mitad del siglo XIX numerosas empresas extranjeras comienzan a poner sus ojos en nuestra provincia con el objeto de realizar inversiones en la extracción de las piritas tan abundantes por esta zona y tan necesarias para abastecer de Cobre y Azufre a la creciente demanda de la industria química y metalúrgica británica y centroeuropea. Ante las graves dificultades económicas por las que atraviesa el país y la falta de inversiones de origen español, los diferentes gobiernos dan todo tipo de facilidades a las compañías extranjeras para el arriendo,  venta  y explotación de los yacimientos mineros. El capital extranjero desembarca en nuestra provincia  dispuesto a obtener concesiones e invertir en la explotación de las abundantes minas existentes en la Faja Piritica Ibérica.                                                                                                                                                                                                                                                                         El 2 de diciembre de  1862 la  compañía inglesa “The South Europe Mining Company Limited” compra la mina Castillo-Buitrón realizando una gran inversión para ampliar y mejorar la explotación de sus dos masas de mineral, la de “Levante” de pirita masiva y mineral cobrizo y la de “Poniente”  de mineral complejo piritico.

La Compañía construyo casas para los mineros, almacenes, un dique, talleres, oficinas y un muelle  en la ría de San Juan del Puerto donde era cargado el mineral en barcazas y llevado a buques de mayor calado. Como ya hemos dicho, en los primeros años de la explotación el mineral extraído era transportado a San Juan del Puerto por animales de carga. Ante el freno que suponía para la ampliación de la explotación y el aumento de las exportaciones el transportar el mineral a lomo de caballerías, la compañía inglesa dio el paso decisivo para llevar a cabo el proyecto de construcción de una línea de ferrocarril para transportar el mineral desde la mina a la ría de San Juan del Puerto.

Para poder realizar el ambicioso proyecto se creó una nueva empresa, “The Buitrón &Huelva Railway&Mineral Company Limited” que el día 1º de febrero de 1866 arrienda la mina a la anterior compañía inglesa por un periodo de 99 años. Por real Decreto ley de fecha  4 de Marzo de 1867, basado en la Ley especial de 19 de junio de 1859 se realiza la concesión de los derechos a la nueva Compañía para la construcción del ferrocarril  del Buitrón a la ría de San Juan del Puerto con una longitud de 49 Km. y un ancho de vía de 1,067 m. Poco después comenzaría la construcción de la conocida línea férrea  “Buitrón-San Juan del Puerto”. El proyecto fue llevado a cabo por el ingeniero ingles James Bull. En 1868 llegaría el tren a Valverde y en 1870 se completaría el trazado desde Valverde hasta la mina, para salvar los accidentes del terreno hubo que hacer a la salida de Valverde un túnel de 184,59 m. de largo y 3,60 m de ancho, llamado “túnel de Los Valientes”. En los años setenta del siglo pasado se puso en este túnel una explotación de champiñones. Años después se taponaron las bocas del mismo. Antes de llegar a la mina hubo que construir un puente metálico de 62,50m de largo y una altura de 17m  sobre el arroyo de los Aldeanos. Por este ferrocarril llegaron a circular 19 locomotoras, entre ellas la núm. 1  llamada “Victoria” en honor de la Reina de Inglaterra. Afortunadamente  hoy día se conserva restaurada y expuesta en la ciudad de Murcia.

En 1873 la Compañía compra las minas de Poderosa y Concepción y en 1875 se abre el ramal Empalme-Zalamea con 15,2 km de longitud construido por Frank Clark Hills según decreto ley de 14 de noviembre de 1868. El trazado solo tenía una única dificultad salvada por el túnel de “Los membrillos” de 129 metros.   En 1876 la Compañía construiría el ramal Zalamea-Mina Poderosa con un ancho de vía de 760 mm por el que circularon los llamados “tranvías”. Esta obra tuvo una gran dificultad técnica pues se tenía que salvar un desnivel de unos 170 m hasta alcanzar la otra orilla del Rio Tintillo. Esta gran dificultad se supero mediante la construcción de un plano inclinado de cerca de 1000 m de longitud con una pendiente máxima del 33% sobre el que se montan vías con un riel de cremallera. Arriba una máquina de vapor instalada dentro de un edificio (La Fija) con un mecanismo de tracción subía los trenes cargados de mineral. Al mismo tiempo por la vía anexa bajaba un tren vacio que hacía de contrapeso. Para salvar el Rio Tintillo se construyo un puente de 35 metros con vigas de madera  asentadas sobre pilares de mampostería.

Esta compañía explotaría las minas  hasta el año 1891 que dio en quiebra, pasando sus propiedades a su mayor acreedor Frank Clarke Hills. La Compañía F C Hills and Cº sería la encargada de la explotación hasta el año 1906 que vendió Castillo-Buitrón, Poderosa y Concepción a la Compañía  “The United Alkali Cº Ltd.” que también era propietaria de las minas de Sotiel y Tinto-Santa Rosa. Poco después (1907) la Compañía Alkali creó la filial “Compañía Anónima Buitrón” que sería la encargada de la explotación del ferrocarril y las minas. En 1908 después de los trabajos de investigación realizados por la Compañía Álkali en Castillo-Buitrón se estimo que la cantidad de mineral explotable de las dos masas podría llegar a  1.600.000 tm.  La masa “Levante” se exploto mediante corta y pisos, seis  situados por debajo del nivel 200 del socavón general, a estos pisos se les asigno nombres como “San Alejandro”  “San Diego” “Beatriz” “Enrique” “Santa María” o “Santa Bárbara”. El mineral extraído era de naturaleza dura y explosiva, con una ley media de 1% en cobre y 47% de azufre. La masa “Poniente” también se exploto mediante corta y pisos.  En 1908 época de la Compañía Anónima Buitrón, el núcleo de pirita cercana a la superficie de la corta de “Poniente” era de tal dureza que los mineros lo llamaron “El Banco de Londres” (decían los obreros: no hay quien lo quiebre). La mayor parte de la producción de mineral era enviada a las fábricas que la Compañía Alkali tenía en el Reino Unido. Para poder exportar este mineral había que triturarlo por lo que se instalaron dos trituradoras del llamado sistema Blake. El año 1913 trabajaron en la mina entre 75 y 100 obreros con una producción anual de 12.000 tm. La década que va de 1910 a 1920 fue la de mayor producción de las minas y las de mayor actividad del ferrocarril.

La vida que llevaban los mineros residentes en estos pequeños núcleos era dura, rutinaria y monótona sin apenas tiempo y lugar para el ocio y la diversión. Pero junto a la rivera del Villar, a “tiro de piedra” de las minas de La Gloria, Castillo-Buitrón y Tinto-Santa Rosa, existía un local de “mala reputación” llamado “La Caseta de Pablo” donde los mineros de estos yacimientos ahogaban sus penas con mujeres y alcohol. Contaban los viejos del lugar que eran tantas las visitas al local que las “trochas” que cogían para llegar eran las únicas en las que nunca crecían las jaras.

La gran depresión de 1929 y la profunda crisis económica mundial que esta generó afectó gravemente a las explotaciones mineras de nuestra provincia, la demanda de piritas se desplomo lo que llevo al cierre de numerosos yacimientos mineros. En el decenio 1920 – 1930 se extrajeron  de la mina Castillo-Buitrón una media de 10.000Tm/año de mineral. El año 1923 se extrajeron 11.426 tm, siendo la tarifa de transporte del mineral desde la mina al puerto de 9 pts la tonelada.  El año 1930 la producción descendió hasta las 4.600 tm. En 1931 se paralizo la extracción de minerales, aunque se continúo cuatro años mas vendiendo las piritas acumuladas en las montañas de cementación. Entre enero de 1934 y noviembre de 1935 se da la baja a los 45 obreros que quedan para levantar el mineral de las montañas de cementación. A partir de esta fecha la mina queda cerrada con cuatro personas (guardas) en nomina.

Cuando las compañías liquidaban y cerraban una explotación minera, la mayoría de las ocasiones derriban las casas del poblado y desmontaban las instalaciones, o en el mejor de los casos las dejan abandonadas a su suerte. En la mina Castillo-Buitrón se desmantelan las instalaciones y la vía férrea desde la mina hasta el cruce del Empalme. Hoy día poco o nada queda de lo que un día fue esta explotación minera.

Casi todas las minas cobrizas de la faja piritica ibérica una vez que cesaban sus actividades de extracción se dejaban inundar, para posteriormente realizar  trabajos y labores parciales de aprovechamiento de sus aguas cobrizas en la obtención de cascara de cobre. A finales del  año 1941 adquirió la mina Castillo-Buitrón la “Sociedad Minera Cueva de la Mora S.A.” que  junto a “Asturiana de Zinc” durante los años sesenta y parte de los setenta (hasta 1975) trataron las aguas cobrizas procedentes de la mina. En la década de los ochenta la Compañía  Riotinto Minera hizo lo mismo que en las minas del Tinto, San Miguel y Poderosa, adquirió el Gossan existente en su montera y los morrongos de sus vacíes para procesarlo en su planta de cianuración de Riotinto y obtener el oro contenido en el mismo. Poco después la Junta de Andalucía  llevo a cabo trabajos de recuperación de terrenos  ácidos y de repoblación forestal con el objetivo de eliminar focos contaminantes.                                                                                                                                                                                                                        De nuevo un largo periodo de inactividad. Hace bastantes años que se vendió la finca y no se realizan trabajos de laboreo en la mina que se encuentra abandonada. En los últimos tiempos ante el gran aumento en la demanda de metales, el precio de los mismos ha mantenido una tendencia alcista, lo que ha contribuido a que se incrementen los proyectos de investigación en la Faja Piritica Ibérica y se realicen estudios de viabilidad para reabrir antiguos yacimientos mineros. Sobre la mina “Castillo-Buitrón” no hay noticias, nada se publica, nada se comenta. ¿Se reabrirá algún día? Nadie lo sabe. Eso el tiempo lo dirá.
FOTOGALERÍA

FUENTES  DE CONSULTA:
- Estadística minera de España.
- Piritas de Huelva (I. Pinedo Vara).
- F.C. Buitrón-San Juan del Pto. (Jesús Ramírez Copeiro del Villar).
- La Financiación exterior del Capitalismo español en el siglo XIX (Mª Teresa  Costa)
-  Archivo municipal de Valverde del Camino. Legajos 37 y 39.
 - Revista Minera.
- Fotos: 12 y 13 (Archivo A. Rico).
- Mi agradecimiento a Miguel Ángel Calero Pérez por su inestimable colaboración en la visita a las minas.

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