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Ángela dando de comer a una ardilla en un parque de Bristol, 6-3-2016

JESÚS COPEIRO

Nació en Valverde del Camino el 10 de noviembre de 1992, es hija de Juan Antonio Romero “Leman” y María Auxiliadora Domínguez. Estudió en el colegio Menéndez y Pelayo, continuó en el Instituto Diego Angulo y se graduó en Biología por la Universidad de Sevilla. Hace un año quiso embarcarse en una nueva aventura y se fue a Brístol (Inglaterra) donde se encontraba Juan Manuel Castillo Martín, su novio. Se conocieron en la facultad y ambos decidieron que era una buena oportunidad para mejorar su inglés y demostrarse a sí mismos que eran capaces de empezar de cero en un país distinto, como otros tantos inmigrantes. Era hora de superar miedos y de intentar crecer personalmente un poco más, así que Ángela hizo sus maletas para volver con ellas llenas de nuevas y distintas experiencias.

Bristol

Llegué a esta ciudad vía Faro -afirma Ángela Romero- el 4 de febrero de 2016. Bristol es una ciudad única, ni pequeña ni grande; ni relajante ni estresante; con una alegría que le caracteriza a pesar del clima inglés. Está asentada entre el mar y la campiña inglesa. El río Avon atraviesa el centro de la ciudad, por lo cual se construyó el conocido Clifton Suspension Bridge (el puente colgante de Clifton), que une las dos partes y es  uno de los símbolos de la ciudad. Bristol cuenta además con un importante puerto comercial y una prestigiosa universidad.

Ángela en Bristol, delante de una iglesia dañada en la guerra, 14-2-2017
Ángela en Bristol, delante de una iglesia dañada en la guerra, 14-2-2017

Tiene inmensos y numerosos parques verdes por los que pasear. Hacer en ellos una barbacoa con amigos puede convertirse en el mejor plan en un día “soleado”. La ciudad es famosa por su industria musical y de cine. Es la ciudad natal del actor Cary Grant y de artistas grafiteros como el genial Banksy, un artista urbano callejero que deja su arte plasmado en muchas de sus paredes manifestando su crítica a la sociedad actual.

Hay numerosos festivales en verano donde muchísima gente de diversa edad se echa a la calle para disfrutar. Fue una de las cosas que me llamó más la atención, el ver cómo aprovechan cualquier día soleado, sea martes o sábado. Uno de los festivales más conocidos es el Bristol Balloon Festival, donde cientos de globos aerostáticos de diferentes formas echan a volar a la vez, cubriendo todo el cielo de la ciudad. Y luego llevan a cabo un espectáculo de luces al son de canciones y acompañado de fuegos artificiales.

Tiene una gran oferta de restaurantes, cafeterías y pubs de todo tipo, al igual que numerosos museos, iglesias y grandes monumentos con importante carga histórica. El centro de la ciudad sufrió importantes daños durante los bombardeos de la II Guerra Mundial y de hecho se conservan dos iglesias dañadas, que sirven como homenaje a las víctimas que produjo.

Bristol ofrece una gran variedad cultural y lo mejor de todo, eres siempre bienvenido o al menos yo me sentí así. No he notado ningún cambio respecto al Brexit, siempre me han tratado genial. Incluso el día después del Referéndum, pudo verse un bonito gesto por parte de algún bristoleño en una de las calles de la ciudad que decía así: “Si eres un inmigrante en el Reino Unido, por favor, coge una rosa. Y recuerda que el 62% de los bristoleños, votaron permanecer en la UE”.

Sinceramente, me ha sorprendido la gran cantidad de españoles que residen aquí. Brístol es una ciudad que alberga muchas culturas y diversas nacionalidades, como polacos, italianos o indios en su gran mayoría.

Tiesto con flores ofreciendo al inmigrante una rosa y recordándole que un gran porcentaje de la población de Bristol votó a favor de la permanencia en la Unión Europea, junio 2016 (Foto: Best of Bristol)
Tiesto con flores ofreciendo al inmigrante una rosa y recordándole que un gran porcentaje de la población de Bristol votó a favor de la permanencia en la Unión Europea, junio 2016 (Foto: Best of Bristol)

Clima

Brístol es una ciudad del suroeste de Inglaterra, con lo cual el clima no llega a ser el típico clima inglés. Hace frío, como es normal, pero nada del otro mundo. También llueve y la mayoría de los días son grises, aunque he de reconocer que al llegar me llevé una grata sorpresa, pues  pensaba que sería mucho peor. No obstante, es un clima triste que, acostumbrada a nuestro sur, no sería capaz de soportar durante muchos años.

Ángela junto al puente colgante de Clifton sobre el río Avon, que une las dos partes de la ciudad, 5-3-2016
Ángela junto al puente colgante de Clifton sobre el río Avon, que une las dos partes de la ciudad, 5-3-2016

Gastronomía                                                                                      

En mi opinión, es otro punto en contra de la vida en Inglaterra. Se estila mucho la comida precocinada de todo tipo, no les gusta mucho cocinar. Así que, como “a la fuerza ahorcan”, tuvimos que aprender a manejarnos en la cocina y hacer unos buenos guisos para que la estancia fuera más amena. Aunque es cierto que también puedes degustar deliciosas especialidades como el famoso “Fish and Chips”; el “Sunday Roast”, un asado que suele tomarse los domingos; o el English Breakfast, un desayuno inglés que en la actualidad es más habitual tomarlo los fines de semana, cuando pueden disfrutar de él tranquilamente.

 Trabajo

Como en el resto de Inglaterra, Brístol cuenta con muchísimas oportunidades laborales, sobre todo en el sector de la hostelería. Además tienes la oportunidad fácilmente de ascender en poco tiempo. Estoy actualmente estudiando el idioma e involucrándome más en el día a día inglés.  Los fines de semana los dedico a disfrutar de Brístol y conocer también otras ciudades como Liverpool o Londres. Mi estancia aquí está finalizando, pues en un mes o mes y medio volveremos a España para continuar con nuestros estudios. Así que, antes de volver, queremos visitar aquellos lugares que tenemos aún pendientes.

También es muy habitual, aquí en Inglaterra, hacer algún tipo de voluntariado, es decir, prácticas no remuneradas en alguna empresa para tener una experiencia laboral en el curriculum. Nosotros no hemos podido disfrutar de esa ventaja, ya que nuestro sector ofrece muy pocas oportunidades. Pero recomiendo que si tienes la ocasión, no la dejes escapar.

Ángela dando de comer a una ardilla en un parque de Bristol, 6-3-2016
Ángela dando de comer a una ardilla en un parque de Bristol, 6-3-2016

Los ingleses

Suelen ser muy educados. Las tres palabras que más he escuchado durante mi estancia aquí han sido “sorry” (lo siento), “thank you” (gracias) y “please” (por favor). Es algo automático, por cualquier cosa, se disculpan o te dan las gracias. Sin embargo, cuando quieren pedirte algo, usan mucho el “para mí” como por ejemplo: “¿Puedes hacer esto para mí, por favor?”. En un principio puede molestar porque te hace sentir inferior, pero en ellos, este tipo de petición es algo totalmente inofensivo y normal como me han explicado muchas veces.

Los ingleses son las personas más patrióticas que jamás he conocido. Ellos mismos lo dicen. Miran siempre por su país a pesar de que no sea tan bueno para ellos. Por ejemplo, compran cosas hechas en su país y aunque sepan que hay otras mejores, prefieren adquirir las suyas.

He tenido la oportunidad de conducir y tener un coche a mi disposición en Inglaterra por lo que, al volante, he de decir que me sorprendió también lo amables que eran. Siempre esperan su turno y respetan a los demás, ni mucho menos te pitan porque te cueles, es más, o bien te dejan paso o te dan las gracias cada vez que tú se lo cedes.

Ángela  y Juan Manuel en la aldea de Castle Combe, situada a 20 km de Bristol, el 6 noviembre 2016
Ángela y Juan Manuel en la aldea de Castle Combe, situada a 20 km de Bristol, el 6 noviembre 2016

Final

Como ya he dicho anteriormente, queremos volver muy pronto. Nos gustaría seguir formándonos como biólogos y continuar sumando experiencias. Ésta ya llega a su fin, pero seguro que vendrán otras también interesantes y de las que aprenderemos a sacarles provecho.

Ángela y Juan Manuel en la Bristol Balloon Festival, una fiesta donde se dan cita centenares de globos aerostáticos, 13-8-2016
Ángela y Juan Manuel en la Bristol Balloon Festival, una fiesta donde se dan cita centenares de globos aerostáticos, 13-8-2016

Jamás pensé que me fuese a gustar tanto vivir esta experiencia,  me llevaré mis maletas llenas de recuerdos. He tenido la oportunidad de conocer a muchísimas personas, nuevos amigos que le han dado el toque mágico a esta estancia y eso, eso vale millones.

 

 

 

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